
La semana pasada mi sobrino estuvo acatarrado y mi hermana Carla se puso muy tensa.
"Es normal, estamos en la época”,le dije, pero no dejé de preocuparme por mi canijo favorito (mis niñas le quitan el primer puesto) y por la posibilidad de que pudiera afectarle más de lo normal. Por esa razón decidí meterme a investigar en Internet, para ver si podía encontrar algo que me tranquilizara y, de paso, hacer lo propio con Carla.
Leí un artículo en el que los neumólogos dicen que hacer alguna actividad física, como correr, andar, montar en bici, puede prevenir el catarro y este tipo de infecciones. Por lo visto, según la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) haciendo deporte o ejercicio físico se puede conseguir un sistema inmunológico más fuerte y, de esta forma, proteger mejor a nuestros pequeños.
Lo primero que hice al leer este artículo fue apuntar a mi sobrino (que tiene 7 añitos y se llama Diego) al polideportivo del barrio, para que empiece a asistir a clases de tenis. Le gusta mucho, espero que así se vaya fortaleciendo y no nos dé esos sustos cuando se pone malito.