
Me sorprende la cantidad de campañas que hay para promover la lectura entre nuestros hijos. Pero creo que deberían tomárselo más en serio para que fuera más efectivo.
Por un lado, los padres tendríamos que dar ejemplo y hacerles ver que leer es algo divertido.
Sé que es muy importante que los niños lean para fomentar su imaginación y sus capacidades intelectuales pero…¿qué ocurre si es a los padres a los que no nos gusta leer? ¿cómo lo hacemos para dar ejemplo?
A lo mejor deberían darnos un curso a los papás para ver cómo motivarlos para que lean y hacerles tomar buenos hábitos al respecto.
De momento he encontrado algunos truquillos para que los más pequeños de la casa, pero los reyes de nuestras vidas, vayan cogiéndole el gustillo a eso de leer. Yo, por mi parte, debería tomar nota para ver si me entran a mí también ganas de leer.
• Mantener una cita regular con el niño o niña y la lectura. El mejor momento, por la noche, antes de que se duerma.• Las rimas, adivinanzas y trabalenguas tienen mucha musicalidad y los divierten.
• Transmitir entusiasmo al leer: un cuento leído con cierta teatralidad acapara la atención del niño: cambios de voz, gestos...
• No cortar la narración porque los niños necesitan conocer el comienzo, el desarrollo y el fin de la historia para comprender la estructura.
• No desmenuzar la historia con excesivas explicaciones o preguntas sobre el texto. La magia se esfuma.
• No recordar al niño que tendrá que aprender a leer para estudiar.
• Potenciar la conversación que provoca la historia es de sumo interés para el niño
• La selección de los libros es importantísima: ilustraciones, temas, papel.... Pero sobre todo que sean adecuados a la edad.
• Dejar a los niños que manipulen los cuentos, los hojeen, investiguen, miren las ilustraciones, nos comenten lo que ven...