
Una de las afecciones más comunes entre nuestros pequeños es el ASMA. Los expertos aseguran que ésta es la enfermedad más frecuente en la infancia y que, además, se ha duplicado en tan solo 20 años en los países más desarrollados.
Leí recientemente que el próximo día 1 de mayo se celebrará el Día Mundial del Asma. Creo que es un problema que afecta bastante a nuestros hijos y que debería tratarse más rigurosamente.
Los médicos especialistas dicen que el entorno de los primeros años puede condicionar que los pequeños padezcan o no la enfermedad en el futuro, y que, ambientes con polvo, aire contaminado o el sedentarismo la pueden agravar.
Es importante que los padres nos concienciemos acerca de la salud de nuestros hijos, porque la prevención es la mejor medicina. De todos modos, hay que fijarse en los síntomas que muchas veces pueden enmascararse tras el aspecto de un resfriado sin importancia.
El asma presenta tos con o sin producción de esputo , dificultad para respirar (que va a peor con el ejercicio), sibilancias o pitos en el pecho, y tiraje intercostal (retracción de la piel en las costillas al respirar).
Cuando veas que tu pequeño tiene alguno de estos síntomas, acude al médico, más vale prevenir y que se coja a tiempo para empezar cuanto antes el tratamiento.