
Menuda fiesta se montó la semana pasada en el cole de mis peques. Fue extraordinaria. Todos los niños jugando felices, los padres riéndonos a carcajadas y disfrutando de sus actuaciones y todos un poco tristes por abandonar durante un tiempo las rutinas escolares.
Aunque estaban muy contentos todos porque llegaban las vacaciones, tenían un poco de morriña por los juegos en el patio y las trastadas con sus compañeros.
Pero en cuanto me las llevé al Aquopolis se les pasó todo. Les había comprado unos trajecitos de baño chulísimos, que vi en una página de Internet y nos lo pasamos bomba. Me da pena tener que trabajar por las mañanas y pasar todo el día con ellas.